Día 2: Península de Snæfellsnes, primer contacto con Islandia.

Recuerdo como si fuese ayer el día que me desperte en Islandia.

Cuando sonó el despertador estaba cansada, llevamos todo un día de viaje entre vuelos y esperas en aeropuertos.

A la llegada gestionamos el coche, el camino al hotel ducharnos y preparar todo para que a la mañana  saliéramos en hora.

Haciendo cálculos y recordando creo que debí de dormir 5 horas.

Eso sí cuando me metí en la cama y el calor de esos nórdicos  me acogio no me entere de nada más.

Tras sonar el despertador y al final después de tanto tiempo soñando con la llegada a Islandia,

ahí estaba yo en el primer día, con tantos kilómetros por recorrer, tantos lugares con los

que asombrarme, tantos momentos me quedaban por vivir que mi cansancio se evaporo.

Salte de la cama y me fui corriendo a abrir las cortinas para dejarme sorprender por esa imagen,

y vaya si me sorprendio, tanto que nos echamos a reir jajaja…

Esperaba una imagen blanca, o incluso nevando, solo tenia en la cabeza …. 

Islandia + Noviembre = NIEVE.

Pero lo que vieron mis ojos fue todo negro, aun era de noche, la primera imagen tendría que esperar.

 

Nos vestimos con alguna capa de más, nos fuimos a desayunar en compañía de Ángela y Jose.

Colocamos nuestras maletas y nos pusimos en ruta, por delante nos quedaban más  de 500 Km. 

Aquí teneis nuestra ruta.

 

Nuestra ruta empezaba en la Península de Snæfellsnes y tras pasar Reikiavik  Islandia poco a poco nos iba mostrando sus encantos.

Nos enseñaba sus montes negros con sus marrones y verdes,la nieve, que tanto tiempo llevaba queriendo ver al fin poco a poco se iba mostrando.

 

Islandia
Primera imagen de Islandia

 

Recuerdo nuestra primera parada en la carretera, todos los paisajes que íbamos viendo eran

fabulosos, en cuento tuvimos la oportunidad estacionamos el coche y nos dejamos deleitar con lo

que en ese momento nos parecía alucinante.

Nuestro primer en Islandia  no podía empezar mejor.

Tras montarnos en el coche y seguir ruta descubrimos que aquello solo era el principio de un gran viaje.

Un gran viaje que nos dejaría con la boca abierta.

Y asi fue cuando de camino a la Península de Snæfellsnes en una pequeña calle de el pueblo de

Borgarnes apareció una pequeña calle Garðavík” nos deleito con estas preciosas vistas.

 

Garðavík, Borgarnes, Islandia
Garðavík, Borgarnes, Islandia
Garðavík, Borgarnes, Islandia
Garðavík, Borgarnes, Islandia
Alucinantes para el primer día, ya que poco a poco iba amaneciendo,
Islandia sorprendía.

Tras fotos  decidimos que era el momento de seguir ruta y procurar no pararnos más, aún quedaban kilometros que hacer y las horas de luz poco a poco restaban.

Finalmente llegamos a nuestro primer destino, nuestra primera cascada islandesa, Bjarnarfoss impresionante cascada en la carretera 54.

Esta cascada la puedes ver desde la carretera, pero ya que estas aqui no crees que merece la pena acercarte mas a ella y disfrutarla, nosotros asi lo hicimos.

Hay un parking para dejar el coche, caminando veras como la cascada resalta entre el basalto y disfrutaras de las preciosas vistas que allí te encontrarás.

 

Bjarnarfoss
Bjarnarfoss
Vistas desde Bjarnarfoss
Vistas desde Bjarnarfoss

 

Tendrás que tener cuidado a la hora de subir, ya que la pendiente es empinada y la zona puede estar resbaladiza.

Cruzando la carretera encontramos la siguiente parada Búðakirkja, desde que vi esta iglesia donde ella era la protagonista en un fondo blanco supe que quería conocerla, y estando tan cerca no podía no aparecer el la ruta.

El enclave donde se encuentra es único.

Una maravilla, al fondo el mar, a la izquierda las montañas y la cascada, y a la derecha su pequeño cementerio.

 

Búðakirkja
Búðakirkja
Iglesia negra Islandia
Iglesia negra Islandia
Búðir
Búðir

 

Toda esta idílica estampa se encuentra en Búðir que seguro no te sonará de nada ya que en el solo existe esta iglesia y un hotel pero yo te recomiendo que le des una oportunidad.

 

Siguiente punto, por la carretera Útnesvegur (574) sale un sendero que conduce a un lugar oculto, una grieta escarpada que desaparece en la pared del acantilado se llama Rauðfeldsgjá, las aves vuelan por encima y por ella discurre un arroyo.

No te lo pienses e introducete en ella, cuando estes dentro mira hacia
afuera, veras algo que no te imaginarás.
Rauðfeldsgjá
Rauðfeldsgjá
Vistas desde Rauðfeldsgjá
Rauðfeldsgjá

 

Continuamos nuestra ruta hasta Arnarstapi, esta aldea con casitas de verano tiene vistas de las

aguas árticas y los pilares de dos campos de lava.

En ella encontrareis el monumento a Julio Verne que es un poste donde se indican las distancias

hasta las ciudades a través del centro de la tierra.

También hay otro monumento tipo trol que rinde homenaje a Bárðar que es el guardián de la región.

No dejeis de acercaros a los acantilados, el viento será bastante molesto, os lloraran los ojos, pero

habra momentos que no sabreis si es por el viento o por el espectáculo.

Las horas iban pasando y nosotros seguimos sumando kilómetros, desde este punto podrás llegar

hasta Hellnar por una reserva natural que pasa por campos de lava y cuevas, son 2,5 Km ida,

nosotros no contábamos con el tiempo disponible para disfrutar de ese paseo que seguro tiene que

ser único ya que el lugar simplemente lo es.

Sentirte en soledad rodeado de lava y escuchando como las olas rompen y el sonido de los pajaros.

Si disponéis de tiempo apuntarlo porque seguro no defrauda. En nuestra
próxima visita estamos convencidos de que lo haremos.

Nosotros por falta de tiempo llegamos a Hellnar en coche, en apenas 5 minutos.

Nos fuimos directos a la iglesia, ya que en carretera es lo primero que te encuentras.

Allí decidimos que ya era hora de parar y comer, llevábamos tiempo recorriendo la isla y el frío nos empezaba a pasar factura.

Sacamos nuestros bocatas, y disfrutamos de las vistas, no sin antes hacernos las preciosas fotos que esa bella iglesia te regala.

Iglesia Hellnar
Hellnar Church
Iglesia Hellnar
Iglesia Hellnar

Tras el merecido descanso, y con la barriga un poco más llena decidimos que era momento de dejar la zona.

Tocaba volver sobre nuestros pasos para tomar la carretera 54 dirección a un lugar que sería el culmine del día.

No podíamos estar aqui y no llegar.

Tomamos carretera y  disfrutamos de las maravillosas vistas que esta carretera nos estaba mostrando.

 

Y finalmente llegamos a el monte Kirkjufell que con sus 463 metros de altura.

Dicen que es uno de los lugares más fotografiados del país.

Su nombre puede traducirse como “montaña de iglesia” que viene dado por su perfecta forma.

Puedes escalar y subir hasta su cima donde seguramente disfrutaras de unas impresionantes vistas. Para esto tendrás que contratar con un guia.

A espaldas de él se encuentran las cascadas Kirkjufellsfoss.

Ellas no grandes, ni caudalosas, ni ruidosas, pero  te dejan una imagen para recordar

Sin ninguna duda un lugar que merece una visita.
Montaña Kirkjufell
Kirkjufell Mountain
Kirkjufellsfoss
Kirkjufellsfoss
Monte y cascada

La visita a la península de Snæfellsnes fue una buena opcion para el primer contacto.

Aqui terminamos nuestras visitas de ese día.

Si esa mañana vimos como amanecia en la carretera, ahora nos tocaba ver atardecer.

Nos quedaban bastantes kilometros hasta nuestro alojamiento, pero entre charlas el tiempo pasa mas rapido.

Y cuando lo que a traves de tu ventanilla del coche es así de alucinante ya no os digo nada.

 

Atardecer islandes
Atardecer islandes

Hasta aquí nuestro primer dia en este espectacular país que nos estaba dejando con la boca abierta paso a paso.

Sinceramente si pensáis en Islandia como un futuro destino os animo a descubrirlo, no os defraudará.

 

RUTA  10 DÍAS ISLANDIA

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