Día 4: Conociendo la blanca Islandia.

Hoy amanecíamos en nuestra preciosa cabaña del Lago Mývatn.

Desayunamos tranquilamente alucinando con la cantidad de nieve que veíamos desde las ventanas.

Nuestro coche casi no se ve, bueno eso de casi. No se veia na de na.

Aún no había amanecido pero el día prometía.

Recogemos, limpiamos todos los platos y tiramos la basura, cargamos nuestras maletas en el coche y empezaba nuestra ruta.

Teníamos por delante casi 300 Km y muchas visitas que hacer.

 

Hoy teníamos pendiente la region de Mývatn, conocida como la joya del norte.

El lago lleno de pozas, formaciones de lava, fumarolas humeantes y cráteres volcánicos.

Os imaginais lo que se puede llegar a sentir cuando estas tan cerquita de poder disfrutar de todas esas cosas.

Pues así estábamos, con ganas de descubrir todo lo que teníamos por delante.

 

Para orientarnos un poco el Lago Mývatn está rodeado por una carretera de 36 km y la mayoría de los puntos de interés están conectados por la carretera, no tendreis ningun problema con vuestro coche llegareis a todos.

Por la situación de nuestro hotel nosotros empezamos el día en Skútustaðagígar que sin ninguna duda fue la mejor manera de empezar el día.

El Lago Mývatn vestido de blanco.

Skútustaðagígar son unos seudocráteres que se formaron cuando la lava llegó hasta el lago. Nosotros aparcamos nuestro coche en el parking de hotel Hotel Gigur by Keahotels desde donde hay un precioso mirador.

Aunque nuestra primera parada fue en el parking anterior, desde donde hay caminos para poder visitarlos.

Meses antes cuando yo planificaba mi ruta pensaba en caminar por ellos para verlos, los caminos que veía eran verdes, pero en nuestro caso TODO era blanco, que cambio.

 

Amanece en Lago Mývatn
Amanece en Lago Mývatn

 

Tras unos momentos tranquilos sentados disfrutando del amanecer nevado pusimos rumbo a nuestra siguiente parada.

Ahora tocaba caminar un poquito y disfrutar de Dimmuborgir que significa “Castillos oscuros” y por cierto su nombre le viene al pelo.

Es uno de los campos de lava más fascinantes del país.

En el encontrareis una serie de senderos seguidos de colores como los trekkings que os encontráis por aquí.

El más popular y sencillo es el círculo de la Iglesia que consta de 2,3 km.

Nosotros no pudimos hacer ninguno, la nieve y el frío se sentían.

Paseamos por las cercanías y alucinamos con las formaciones de lava que allí había.

Parecen prácticamente montañas, cuando las veías y pensabas que allí hace años no había nada.

Islandia la tierra del Hielo y Fuego.

Se dice que estas formaciones se crearon hace 2000 años.

A la salida desde el parking tenéis unas preciosas vistas de Skútustaðagígar, no os olvidéis de echar la vista atrás para disfrutar de ese espectáculo.

 

Dimmuborgir
Dimmuborgir
vistas de Skútustaðagígar
vistas de Skútustaðagígar

Estas formaciones me dejaron sorprendida, eran enormes y estaban formadas desde hace más de 2000 años.

Hacer la ruta tiene que ser toda una experiencia, asique los que dispongais de luz solar (cosa que nosotros no teniamos) y encontreis el terreno apto animaros.

Nos fuimos a otro lugar cercano.

Cuando el GPS te manda girar y enfocas  al fondo ves ese pedazo de crater enfrente a ti te sientes pequeño y descubres que el mundo es tan alucinante.

El camino estaba nevado, todo era blanco había momentos que no sabíamos muy bien por donde conducimos.

Llegamos al aparcamiento, dejamos nuestro coche y tras abrigarnos bien pusimos rumbo para subir hasta su cráter.

No encontramos en Hverfjall, un cráter casi simétrico con 450 m de alto que apareció hace 2700 años tras una erupción.

Esta enorme y asombrosa formación hace que desde abajo te sientas chiquitita, pero desde su cima te sentirás la persona mas enorme del mundo.

Nosotros como podeis ver lo descubrimos todo blanco.

El cráter está compuesto por grava suelta, pero nosotros lo vimos con un manto blanco.

No dejeis de subir hasta su cima, son apenas 15 minutillos y descubriréis unas vistas alucinantes.

El cráter en si no me sorprendió, ya que estaba cubierto de nieve, pero las vistas desde allí jamás las olvidaré.

Allí me sentí tan afortunada de poder grabar todas esas imagenes en mi memoria.

Hverfjall
Hverfjall
En la cresta de Námafjall
En la cresta de Námafjall

Empezamos a notar el frío, estabamos más altos y el aire se notaba más.

Los hubo que bajaron corriendo porque estaban muertos de frío, y con suerte no se leñaron por el camino.

Mi consejo bajar despacito, a vuestro ritmo.

Cuando llegamos al coche era el momento de calentar un poquito nuestros cuerpos.

Sacamos nuestros termos y nos hicimos unos cafes con nuestras marañuelas que nos llevamos para acompañar.

Tras los momentos de charlas, todo lo que estábamos viendo eran tan nuevo para todos que estábamos flipando.

Nos pusimos otra ver en ruta, quedaban muchas cosas por ver.

Siguiente parada Grjótagjá.

Esta pequeña cueva esta llena de agua donde antes uno se podía pegar un bañito relajante.

Actualmente no se puede, debido a que la actividad volcánica de Krafla ha hecho que la temperatura del agua alcance los 45ºC.

Aunque ahora no es posible bañarse es un lugar muy llamativo, sentir el calor que hay dentro.

Justo encima se puede ver la enorme grieta y ver como el humo emana de ella.

Amante de GOT  seguro que este lugar te suena.

 Grieta Grjótagjá
Grieta Grjótagjá

 

Volvíamos a ponernos en ruta.

Tomamos la carretera y a pocos kilómetros tenemos nuestro siguiente punto. Bjarnarflag.

Es un área geotermal activa, donde el agua burbujea.

Existe un dato muy curioso, antiguamente los granjeros intentaron cultivar patatas en esta zona, pero dejaron de hacerlo porque ya salían cocidas de la tierra.

Increíble verdad.

Pues imaginaros el lugar.

En esta zona hay un precioso estanque de color azul turquesa llamada “Laguna Azul”, es un poco tóxica.

No confundais este lugar con la “Laguna Azul del norte” que son los baños termales.

 

Blue Lake
Imagen satélite del lago
Lago Azul Bjarnarflag
Lago Azul Bjarnarflag

El azul que se ve es super bonito.

Nosotros lo vimos pero con la cantidad de vapor que salía de él no se llegó a apreciar mucho.

Un lugar diferente que merece una parada.

Tocaba despedirnos del Lago Myvatn.

Y qué mejor manera que desde un mirador alucinante, justo después del lago hay una pequeña subida y una entrada a la derecha.

Desde allí podréis admirar la magnitud y belleza de esta zona.

Nosotros lo vimos todo blanco, pero viendo fotos en primavera es más bello aún.

 

Mirador lago Mývatn
Mirador lago Mývatn

Abandonamos la zona del lago por el paso de Námaskard, rodeando la montaña Námafjall para llegar a otro mundo, u otro planeta.

Hverir.

Zona geotermal, donde paisajes lunares se juntan con humeantes fumarolas.

Por cierto esta zona tiene miradores de madera, que en primavera y verano serán una maravilla, pero en invierno con en hielo son un peligro.

Y esto os lo digo porque tras ir toda contenta para mirar acabe besando el suelo.

Y no fui la única.

Tenía una capa de hielo que me hizo ser bailarina de patinaje artístico por un día.

Seguro que estoy en el video de algun turista.

Creo que este tipo de miradores deberían de ser de rejilla, como vimos en otras zonas, es un poco peligroso así que tener cuidado.

Por cierto en esta zona existen senderos delimitados con cuerdas para disfrutar de una caminata.

 

Hverir
Hverir

Después de disfrutar de las fumarolas, donde el vapor que salía era casi abrasador tomamos rumbo dirección a otra zona volcánica activa.

Krafla.

El nombre de la zona se lo da la montaña, la zona se creó mediante los fuegos de Krafla (1975-1984) fueron erupciones y movimientos de magma.

Mientras conduces por la carretera que te lleva en dirección y te das cuenta que solo hace 34 años se terminó de crear el lugar te das cuenta de lo alucinante que es Islandia.


En esta zona se encuentra un campo de lava, nosotros no pudimos disfrutar de él, estaba blanco total.

Cómo habían cambiado las imagenes que yo estaba viendo con mis ojos respecto a las imagenes que habia visto mientras planificaba la ruta.

Nos decantamos por Víti, un volcán maron que en su corazón alberga un estanque de agua verde.

No tengo nada que decir sobre como lo vimos nosotros.

Cuando llegamos al parking y nos asomamos al mirador vimos un volcán blanco, pero a la derecha se veía una manera de subir hasta su cresta, y no lo dude.

Si el de esta mañana había sido flipante este tenía que ser mejor.

Y así lo fue.

Subir costó un poco, el aire que allí había no dejaba moverse muy bien, habia veces que hasta te movía.

Pero cuando coronamos la cima, QUE PASADA!!.

Simplemente indescriptible.

Allí arriba conocí la blanca Islandia.

Todas esas formaciones de las que había leído estaban frente a mis ojos.

Casi no se podía respirar por el aire y el frío, la nieve nos golpeaba en la cara.

No me queria bajar de alli, pero no podia estar mas tiempo.

Mi cara empezaba a congelarse y ya no sentía las manos, momento de bajar.

La bajada también fue costosa, el aire nos tiraba la nieve en la cara y no nos dejaba ver muy bien.

Cuando llegamos al mirador corrimos para el coche, el frío se estaba apoderando de nosotros.

Por cierto, sabeis que significa Víti? Infierno en islandés.

 

Víti
Víti
Paisaje lunar en Krafla
Paisaje lunar en Krafla

Decidimos que era el momento de parar un poco, comer, tomarnos algo caliente y reponer fuerzas ya que aún nos quedaba el punto fuerte del día.

Para llegar a ese punto nos quedaban algunos kilómetros que recorrer.

Pasaríamos una hora recorriendo 70 kilómetros de los más alucinantes paisajes blancos que jamás hemos visto.

Donde las temperaturas descienden a cada paso.

Donde los cristales del coche se congelaban por dentro.

Llegamos a -18ºC en una Islandia blanca y única para nuestros ojos.

Cada dia que pasa agradezco mas haber disfrutado de esos blancos momentos en esa preciosa isla.

Vimos imágenes únicas, no solo de paisajes, sino de paradas de autobús en medio de la nada, o una ducha desde la que salia agua.

Islandia no solo sorprende con paisajes, sorprende con todo.

 

Parada de autobus
Parada de autobus
Duchas en Islandia
Duchas en Islandia
Carreteras Islandia
Carreteras Islandia

Y todos estos kilómetros los recorrimos solo por una cosa.

Una de las más grandes.

Dettifoss.

La cascada más impresionante de Islandia, donde el poder de la naturaleza puede dejarte alucinado.

Es la cascada más caudalosa de Europa, caída de agua es de 400 m³, se dice que la nube de rocío puede verse a 1 Km de distancia.

Puedes ver el salto de agua desde ambos lados, tiene dos aparcamientos y desde ambos se tarda 20 minutos en llagar a la alucinante Dettifoss.

 

Para llegar a ella hay tres maneras, aunque en invierno solo hay una, y no siempre es accesible.

Desde la carretera de circunvalación tomar la carretera 864 en el desvío, desde allí hay 30 km por carretera asfaltada si con suerte no está cerrada.

Sinceramente, estás allí y ves ese fenómeno natural es brutal, como todo en este país.

Tuvimos la suerte de poder verla y disfrutarla, a una temperatura única para nosotros -18º es lo que nos marcaba nuestro coche, os podéis imaginar la sensación térmica verdad.

Ahora os digo una cosa, nose si por la emoción, por el  subidón pero yo no sentía tantisimo frío.

Cierto que cuando sacaba las manos de los bolsillos casi se me caían los dedos, pero ver todo aquello fue muchísimo más fuerte que el frío.

 

Selfoss
Selfoss
Dettifoss
Dettifoss
Cañon
Cañon

Nuestra ruta de 10 días.

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