Parque Natural Bako. Viajando a la selva. Día 3

Hoy tocaba madrugar, despertador sonó a las 6 de la mañana.

Pero he de decir que el lugar merecía el madrugón.

Teníamos las mochilas listas y la ropa preparada.

Hoy ponemos ruta al Parque Natural de Bako, uno de los motivos de viajar a Borneo.

 

hotel kuching

Dejamos atrás ese modesto pero cómodo hotel para irnos a la jungla.

Como nos comento el chico del hotel la parada estaba a escasos 50 metros de allí, cosa que a esas horas se agradece, aún era de noche.

Sabíamos que el primer bus salia a las 6:30, así que pusimos camino a la parada.

 

El motivo por el cual cogimos el primer autobús del día es porque queríamos aprovechar ese día en el parque.

El viaje en autobús son más o menos 45 minutos, luego los trámites para la gestión de la barca y los 30 minutos desde el embarcadero al parque.

El viaje cuesta 3,5 RM

ticket bus Bako

 

Montamos en ese autobús con nervios, sueño pero mucha ilusión.

Empezaba una aventura llena de naturaleza.

Tras los primeros momentos de luz nuestras ilusiones se iban desvaneciendo poco a poco, el cielo se estaba llenando de nubes.

Sabíamos que nos podía llover, pero parece que nunca te lo esperas.

A medida que el autobús hacia kilómetros más se acercaba a las nubes, y ellas cada vez eran más negras.

Pensábamos que no pasaba nada, que así no nos achicharraríamos de calor, queríamos consolarnos.

Hasta que empezó a llover, pero a llover de narices.

Se formaban charcos en el suelo, era algo alucinante, cómo podía caer esa cantidad de agua a la vez.

Nos miramos uno al otro y fue como decirnos no pasa nada.

Decidimos tomarlo con alegría y nos empezamos a reír, era nuestro tercer día del viaje, no nos podíamos amargar.

Nos íbamos al parque y eso era lo que importaba, además, en algún momento dejaría de llover no.

El autobús llegó a la última parada, en un aparcamiento al fondo se encuentra la entrada al embarcadero.

Nos confundamos nuestros chubasqueros y sacamos el de nuestras mochilas, tocaba mojarse.

Comprenderéis que no tenga fotos de donde nos deja el autobús y del embarcadero.

El motivo la lluvia.

Servicio de botes a Bako

 

Al llegar al embarcadero realizamos las gestiones pertinentes.

Te tienes que registrar, pagar la entrada al parque y el trayecto de ida y vuelta en barca (así que cuidado con los billetes, que valen doble).

Si te quedas a dormir como era nuestro caso tendrás que enseñar la reserva, tienes que llevarla impresa.

 

Embarcadero

Embarcadero

 

 

Esperamos a que los otros viajeros terminaran las gestiones y enseguida nos vinieron a buscar para coger el barco y empezar a navegar.

Las vistas en el trayecto son una maravilla.

Podemos decir que durante el trayecto las torrenciales lluvias cesaron, solamente llovía un poco, cosa que con el chubasquero no se notaba.

La lancha te deja en la playa, no hay puerto, y la lancha no te deja en la orilla, te toca mojarte los pies, ya que llegas hasta donde puede.

Como no queríamos mojar los playeros optamos por descalzarnos.

Camino al Parque Natural de Bako.

Camino a Bako

Camino a Bako

Camino a Bako

 

Es maravilloso llegar a Bako, son solo tiene que ser precioso, pero así lloviendo por encima de ti, en una inmensa playa, rodeados de total naturaleza es una pasada.

Tenía una sensación de libertad y felicidad, al fin estábamos allí, y que lloviese no podía estropear el día.

 

Parque Natural Bako+

 

Nuestro siguiente paso fue hacer las gestiones en la reserva del hotel.

Enlace para reservar habitación, llevar copia de reserva para justificar que dormis en el parque.

Al llegar tan pronto nuestra habitación aún no estaba lista, pero ellos tienen una habitación para dejar las maletas sin problemas.

Nos secamos un poco, cambiamos calcetines y nos fuimos a la cafetería a tomarnos algo mientras dejaba de llover.

Estuvimos sentados en la silla disfrutando de estar en ese parque y charlando amenamente del recorrido de hoy.

Mientras estábamos allí, apareció un jabalí a darnos la bienvenida.

Le estuvimos sacando fotos desde arriba, pero yo que estoy loca por los animales no me pude resistir a bajar y verlo de cerca.

Y él me regalo una preciosa foto.

 

Jabali en Bako

Jabali en Bako

A que sale bonito el jodio.

Tras disfrutar haciendo las fotos al jabalí vimos que poco a poco paraba de llover.

No nos quisimos acelerar y esperamos como media hora por si luego empezaba y nos pillaba en el camino.

Cuando observamos que la gente del parque retoma sus tareas nosotros empezamos con las nuestras.

Teníamos preparada para este día hacer las rutas Padam Kecil y Padam Besar.

Estas rutas comparten camino, existe una bifurcación donde vas primero a una y luego a otra.

Por eso lo mejor es hacerlas en conjunto, aprovechando el camino.

En total son 9 Km. Un total de 4 horas más o menos.

Antes de empezar cualquier ruta tendrás que anotarte en la libreta que hay en el centro con tu nombre y tus rutas. Y a la vuelta anotar que ya has llegado.

Si no vuelves por algún motivo sabrán dónde pueden encontrarte.

Nada más salir del centro tuvimos nuestra primera sorpresa, vimos nuestro primer mono narigudo.

 

mono narigudo Bako

 

Los motivos de visitar este parque eran disfrutar de su naturaleza y su fauna salvaje.

Y podríamos decir que la cosa empezaba bien.

El principio de la ruta es una caminata sencilla, en momentos asfaltada o por pasarelas de madera.

Cosa que hacía que fuéramos disfrutando del paisaje.

Que lugar más bonito, estábamos solos, cada uno hace las rutas que quiere y cuando quiere haciendolo aún más salvaje.

Poco a poco el terreno iba cambiando y ya te hacía entender que ahora estas tu y la selva.

Árboles, lianas, arañas, reptiles, mosquitos…

Perderse por la ruta es casi imposible, ya que están muy bien señalizadas y la selva no te dejará adentrarte.

 

Bako national park

Bako national park

Rectil bako

Bako national park

Bako national park

Bako national park

Bako national park

 

Tras llegar a Padam Kecil, deshacemos nuestros pasos para llegar a la bifurcación camino Padam Besar.

Para nuestras sorpresa llegamos a un mirador con una vista idílica.

A parte de que el sol hacía rato que estaba tostando e iluminando la jungla para disfrutar de ella.

 

Padam besar

Padam besar

 

Tras disfrutar de las vistas volvimos al centro, nos refrescamos un poco en nuestra habitación y fuimos a comer a la cantina.

La comida está buena pero es modesta, me refiero que no es un gran buffet, hay arroz, verduras, patatas, noodles, fruta.

Y sobre el precio es super económico pensando que es el único lugar que existe (si esto pasase en España seguro que seria carisimo)

Descansamos un ratito tomándonos un café y decidimos hacer una ruta pequeña.

Nos decantamos por Tg. Sapi 1,5 Km que sería 1 hora.

Esta era cortita pero el camino estaba un poco peor.

Ahora las vistas al llegar son increíbles.

 

Tg. Sapi

Tg. Sapi

Tg. Sapi

 

Observando el camino recorrido

Tras terminar esta pequeña ruta volvimos a acercarnos a la zona de los manglares, había subido la marea y nos apetecía verlo con sol y llenos de agua.

Estuvimos allí un rato disfrutando de las vistas y charlando animosamente, hablando de lo que habíamos vivido hoy que había sido fascinante.

también hacíamos tiempo por ver si aparecía algún mono, al pasar por la mañana habíamos visto a un mono narigudo pasear tranquilamente y a unos cuantos macacos.

 

Y se hizo la magia.

Y a la vuelta sucedió la magia, habían salido, estaban allí.

No lo podía creer, pensaba que no iban a aparecer, creía que no los veríamos, veía que se estaba empezando a hacer de noche y no bajaban a comer, pero al final si.

Pudimos disfrutar de ellos, nosotros y dos parejas más.

Todos con un respeto absoluto, ni gritos, ni voces, paz absoluta para disfrutar de maravillas como estas.

 

 

 

Y para terminar el día nos fuimos a ver el atardecer desde la playa de la recepción del parque.

Si este parque natural no nos había dejado momentos inolvidables e imágenes difíciles de olvidar nos hace el último de los regalos convertido en un atardecer de infarto.

 

Por estas cosas merece la pena viajar tantísimos kilómetros.

 

Este es el video que hizo que nuestras ganas de ir se multiplicaran por mil.

 

 

Malasia día 4

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