Londres, los dos primeros días.

Nuestro primer destino del viaje por Europa fue Londres. Llegamos al aeropuerto de Gatwick a las 14.30 si no recuerdo mal. El viaje fue completamente correcto. Viajamos con Vueling y salvo un pequeño retraso de 10 minutos a las salida todo lo demás fue perfecto.

Para llegar al centro cojimos el Gatwich express. Este nos dejaba en la estación de Victoria. Allí nos encontramos con nuestro amigo que sería nuestro anfitrión durante estos días. Nos fuimos hasta su casa, dejamos las mochilas nos abrigamos un poco más y nos fuimos a ver Londres por primera vez.

Nuestro plan fue coger un autobús y bajar hasta Marble Arch para recorrer Oxford Street caminando y disfrutando de la iluminación navideña.No solo de la iluminación, disfrutamos de las tiendas, los escaparates, la gente, el ambiente, hasta ese frío que sentíamos lo hacía especial.

                                                                                                                                                        “Estábamos en Londres!!!”

 

Caminando llegamos a Picadilly y nos hicimos las fotos de rigor jijiji. Seguimos nuestra ruta que era toda una sorpresa ya que nuestro amigo era nuestro guía, nuestra siguiente parada fue mucho más dulce y colorida que las demás, visitamos M&M’s World, siiiiii nos volvimos aun más niños de lo que estábamos.

 

M&M's World
M&M’s World.

A la salida atravesamos Leicester Square Park para asomarnos a Trafalgar Square. Allí nos esperaba el almirante Nelson y el Big Ben.

Tomamos la avenida Whitehall, por el camino disfrutamos de House Guard Parade (donde a diario se celebra un cambio de guardia a caballo). Después 10 The Downing Street (la casa de el Primer Ministro). Pasados unos metros ya empezábamos a ver cabinas de teléfono y la iluminación del Big Ben.

                                                                                                                                                        “Locura al ver las cabinas” 

 

Londres cabina roja
Londres y sus cabinas rojas.

Seguimos disfrutando de la tarde en Londres disfrutando de la preciosa iluminación del Big Ben. Al acabar de quedar embelesados con “El Reloj” pudimos ver la increíble  Abadía de Westminster. De día son dignas de ver pero en la noche son una pasada.

Cruzamos el puente de Westminster hacia el London Eye. Es enorme y tarda una media hora en dar una vuelta entera. Eso entre otras cosas nos echo atrás y por ello no subimos. Disfrutamos de un paseo a la orilla del río, cruzamos por el puente Waterloo para ver las agujas de Cleopatra (Un obelisco regalo de los egipcios a la reina Victoria). Puede que sea uno de los monumentos más antiguos de Londres, y el que pasa más desapercibido. Este obelisco tiene su pareja en Nueva York).

Y para terminar el día disfrutamos de unas pintas de cerveza en el restaurante Hispaniola, un barco amarrado el cual tiene unas vistas preciosas.

“Que gran día”

A la mañana siguiente nos levantamos pronto para ver el cambio de guardia.

Todo estaba de nuestra parte, ya que  en invierno el cambio de guardia  se hace los días pares cuando no llueve. Pero cuando llegamos a Buckingham Palace comprobamos que no teníamos esa suerte, la reina tenía una recepción. 

Nada de eso nos cambió el humor. Estábamos en Londres y teníamos que seguir conociendo la ciudad, así que nos pusimos en marcha para la próxima parada. El British Museum.

Londres Otoño
Disfrutando del Otoño en Londres.

                                                                                                                                                                                                              “La aventura continuaba”

Y aquí que os podemos contar. Personalmente el museo es fascinante, lo que tienen allí es increíble, nosotros nos centramos en la zona de Egipto, Grecia y Roma, pero habiendo estado en Egipto y Grecia nos daba muchísima pena y rabia que estuviesen allí.

Ahora bien, el museo nos encantó, y es un imprescindible de Londres.

Tras salir del Museo de Londres empezamos a caminar y llegamos hasta Chinatown en busca de un sitio para tomarnos algo rápido pero nada nos llamo la atención. Así que seguimos disfrutando de Londres y sus calles para terminar comiendo en Hard Rock Cafe. En este lugar nunca habíamos estado y fue una pasada, un lugar para visitar.

 

chinatown
Chinatown
Chinatown
Chinatown

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Salimos del restaurante hacia las 16:00 y como Hyde Park estaba cerca lo fuimos a recorrer, primera parada ver los cisnes, no me los imaginaba tan grandes, ni que tuvieran tan mala leche jijijijij. Aunque tengo que decir que nos lo pasamos pipa.

 

Hyde Park
Otoño en Hyde Park
Cisnes en Hyde Park
Cisnes en Hyde Park

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Recorrimos el parque disfrutando del Otoño y haciendo muchas fotos, aquí me acordé mucho de Nueva York. Este parque estaba precioso, no me podía imaginar Central Park por estas fechas, pero me sigo afirmando que no me arrepiento de nada, estamos empezando a quererte Europa.

Tras el paseo, llegó la gran hora. Eran las 17:30 e inauguraban Winter Wonderland, y como nos lo íbamos a perder, para nada.

 

winter wonderland
Winter Wonderland

Entramos por aquellas puertas de tantos colores, claro ya era de noche en Londres, todo era luz y color.La verdad que merece la pena pasarse por allí si te encuentras en Londres.

Disfrutaras de todas las atracciones que te puedas imaginar, encontrarás una cantidad de puestos de feria, desde tirar pelotas a lanzar con arco para ganar algo, este último lo probamos pero no conseguimos nada de nada (el arquero que no tenía puntería jijijij).

Disponen de zona de bares y restaurante bastante grande y cerrada, en caso de que llueva no habría problemas.

También encontrarás muchísimos puestos de comida gofres, salchichas, comida asiática y como no churros españoles. No podemos decir si son iguales que los nuestros porque no los probamos, pero señores, nuestros churros no van con nutella, sino con chocolate.

 

Casa del terror
Casa del terror
Churros "españoles"
Churros “españoles”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tras tomarnos unas pintas como no podía ser de otra cosa volvimos a las calles de Londres, esta vez pillamos en metro en Marble Arch para bajarnos en London Bridge, y la verdad es que fue una gran idea porque desde aquí hay unas vistas increíbles de el Belfast y el Tower Bridge, otros dos grandes iconos de la ciudad.

Tower Bridge
Tower Bridge

 

Tras cruzar el puente nos fuimos a London Wall, para terminar como no cruzando por el Tower Bridge. Precioso, iluminado es una pasada.

Este día terminamos recordando Asia, ya que nos fuimos a cenar a un tailandés.

El día de mañana teníamos una gran sorpresa preparada por nuestros amigos.

                                                                                                                                                                                                                                  “Que nervios”

 

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